CLAVES DE LA CALIDAD

 

CONOCIMIENTOS CLAVES SOBRE CALIDAD

Esta sección está dedicada a estudiar cuestiones claves sobre la calidad en las ONG. 

La iniciamos con el tema: Ideas básicas sobre la calidad. Periódicamente iremos ampliando sus contenidos. Puedes enviarnos tus preguntas y aportaciones.

Contenidos:

1.- Ideas básicas sobre la calidad

2.- Historia de la Gestión de la Calidad

3.- Sistemas de gestión de calidad en servicios sociales.

4.- El sistema de Gestión de la Calidad de las ONG.  

5.- El proceso de introducción de un sistema de Gestión de Calidad en una ONG.

6.-  La satisfacción de los clientes.

7. - Los beneficios de la gestión de la calidad para las ONG.

8.- Los conceptos fundamentales de todos los sistemas de gestión de calidad, aplicados a las ONG (I)

 

Siguen los contenidos.

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1.- IDEAS BÁSICAS SOBRE LA CALIDAD

La Gestión de la Calidad es un amplio conjunto de conceptos y de conocimientos. En primer lugar definimos lo que entendemos por Calidad y explicamos en dos palabras el concepto de PDCA. Continuamos con la idea de Mejora Continua, para después pasar a explicar las diferencias entre Calidad de Producto y Calidad de Servicio. Finalmente explicamos la importancia de la Evaluación interna y externa de la Calidad.

¿Qué entendemos por calidad?
La calidad es hacer las cosas bien hechas .... siempre.

De siempre sabemos lo que es la calidad. Sabemos que calidad significa hacer las cosas bien hechas, ello no es ninguna novedad. En Cataluña, la idea de calidad ha estado siempre muy presente en la cultura de las personas, de las empresas y de las instituciones. Antes, la calidad se hacia con mucho esfuerzo, con criterio, con conocimiento, con juicio y también con dinero.

La moderna concepción de calidad cambia un poco respecto a la tradicional. También se sigue considerando que, básicamente, calidad quiere decir "hacer las cosas bien hechas", pero además, se le añade un reto nuevo: es preciso hacerlas de forma sistemática, sin errores, con mejora continua y con la satisfacción de los clientes y de todos los restantes implicados.

Por lo tanto, la calidad no únicamente debe lograrse por unos pocos y de vez en cuando, sino que ha de llegar a todos y siempre. Es decir, la calidad ha de gestionarse y mejorar de manera continua.

¿Qué significa Gestionar la Calidad?.
La calidad ha de planificarse, hacerse, comprobar y evaluar.

Para que las cosas salgan bien, hemos de saber que es lo que queremos y reconocer los errores cuando aparecen para poderlos corregir. Ello significa que hemos de PLANIFICAR: definir lo que queremos hacer, como lo haremos y que resultados esperamos.

Significa también que hemos de DESARROLLAR lo que hemos planificado, es decir, hacer las cosas exactamente como las hemos pensado, porque creemos que es la mejor manera de hacerlas.

Gestionar la calidad significa que hemos de COMPROBAR si las cosas que hemos hecho, las hemos hecho como estaban planificadas o bien han habido cambios, y saber por qué han cambiado. También es preciso comprobar si nuestras acciones han tenido los resultados esperados y planificados.

Una vez hecha la comprobación, hemos de ACTUAR en consecuencia. Es decir, hemos de saber si lo hemos hecho bien, si hemos de tomar acciones correctoras o si hemos de prepararnos para cambios importantes en el próximo CICLO DE ACCIÓN. Por lo tanto, el ciclo del
P D C A es la pieza calve de los Sistemas de Gestión de Calidad.

La Mejora Continua.
La gestión de calidad es introducir la mejora continua.

Otro concepto clave de la Gestión de la Calidad es el de la Mejora Continua. Los CICLOS de las actividades han de conducir a una mejora continua de las organizaciones.
Si el ciclo al que nos referimos es una actividad importante, pero cotidiana, como por ejemplo una actividad de ocio como seria el ir al cine con personas disminuidas, es preciso Planificar la actividad, Desarrollarla, Comprobar como ha ido y Actuar en consecuencia en la próxima salida.

Si ha habido errores, hemos de analizar las causas y procurar que no se reproduzcan. Si todo ha funcionado bien hemos de analizar como puede mejorarse para la próxima vez. Siempre hemos de introducir mejoras. En este caso son pequeñas mejoras que a lo largo del tiempo hacen que la actividad satisfaga mucho a todos.

Cuando hablamos de un conjunto de actividades, con más recursos y más interacciones que impliquen a más gente, quizás estamos ante un PROCESO CLAVE de la organización, y por lo tanto, el CICLO es algo más complejo.

Consideremos un proceso de nuestra organización que denominamos "INSERCIÓN SOCIAL". Este proceso es preciso Planificarlo, Desarrollarlo, Comprobar como funciona y que resultados tiene, y es preciso Actuar en consecuencia una vez sepamos los resultados. Por ello es preciso hacer una gestión de la calidad algo más compleja: hemos de poder reconocer los puntos críticos del proceso e introducir controles de calidad periódicos. Quizás necesitemos tres meses, o a veces más tiempo, para poder hacer una evaluación del proceso e introducir mejoras.
Cuando es toda la organización, no nos queda más remedio que conocer y definir todos los PROCESOS-CLAVE y gestionar la calidad de todos estos procesos. Es preciso empezar por los que consideramos esenciales, los que afectan a los usuarios principales de nuestra actividad e ir desarrollando todos los demás.

Los CICLOS de mejora de toda al organización serán probablemente anuales o con la periodicidad que cada organización considere oportuna.

¿Que es Calidad y Gestión de Calidad en los Servicios?.
En los servicios la calidad se hace con la participación del cliente.

El concepto de calidad de los Servicios no es igual que el concepto de calidad de los productos. Un producto es de calidad cuando cumple los requisitos diseñados en la fabricación, cumple las normas legales que se le aplican y satisface al consumidor. El consumidor tiene una participación mínima en el resultado final del producto y su percepción de si le gusta o no puede variar de un consumidor a otro, pero siempre será relativamente fácil poner de acuerdo a los consumidores sobre los atributos de calidad de un producto.

Sin embargo en los servicios, y sobretodo en los culturales, sanitarios y sociales, es un poco distinto. El resultado final del servicio ya no depende básicamente de quien lo hace, sino también del comportamiento del cliente cuando lo recibe. Por ejemplo, en una inserción social de un trabajador en paro, es fácil entender que el resultado no únicamente depende del tratamiento que hace el servicio de inserción, sino del comportamiento, del grado de compromiso y las reacciones que tiene el usuario del servicio.

Por lo tanto, la Gestión de Calidad en las organizaciones de servicios ha de formularse con otra mentalidad y con técnicas distintas a las de la Gestión de Organizaciones que hacen básicamente productos.

La evaluación de la Calidad del servicio o de una organización.
Sin evaluación interna y externa no hay gestión de calidad.

¿Como sabemos si un servicio es o no un "servicio de calidad"? No nos queda otra opción que realizar una evaluación.
Una evaluación de la calidad de un servicio puede hacerse de muchas maneras y por muchas personas diferentes con criterios distintos. Por lo tanto, todas estas referencias han de tenerse en cuenta al hacer una evaluación de la calidad de un servicio.

Para evaluar la calidad de un servicio habremos de evaluar al menos tres dimensiones diferentes:
a) La calidad planificada: ¿hemos planificado correctamente?.
b) La calidad realizada: ¿ hemos hecho la tarea planificada de forma bien hecha?
c) La calidad percibida: ¿están satisfechas (que no contentas) las personas o entidades que sacan un beneficio del servicio?.

En una primera parte hemos de saber si las necesidades y expectativas de los "clientes" han sido bien recogidas en nuestra Misión y Planificación de las tareas. También hemos de comprobar si lo hacemos de una manera continua, con el fin de no alejarnos de sus necesidades. Hemos de ver si en la planificación hemos tenido en cuenta correctamente los recursos disponibles y si su uso es coherente con la Misión.

En la segunda, hemos de poder constatar si nuestra tarea ha sido eficaz, si se han logrado los objetivos planificados. Hemos de ver si podemos repetir resultados durables o si han sido unos resultados especiales, coyunturales. Al final, también habremos de saber si nuestra forma de gestionar el servicio ha sido eficiente, si hemos utilizado correctamente los recursos disponibles o no.

En tercer lugar y quizás el que más importancia tiene en la evaluación, está el de la satisfacción de los "clientes" del servicio: los usuarios en primer lugar, pero también las personas que lo realizan y las entidades vinculadas, así como la comunidad que esta en su entorno.

Esta evaluación habremos de realizarla internamente, con personas cualificadas. Una vez hecha y corregidos los aspectos que no hemos encontrado bien, habremos de realizar una evaluación con personas expertas ajenas a la propia organización. Esta será la prueba de fuego de nuestro sistema de calidad.


Jaume Garau
Director de Calidad de INTRESS

 

 

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Historia de la Gestión de la Calidad

La primera fase de la historia de Gestión de la Calidad se centra en el control estadístico de la calidad de los productos acabados. La segunda, se caracteriza en que es toda la organización la que se implica en el resultado final. En la tercera, es toda la cúpula dirigente de la sociedad quien lidera el impulso de la calidad. Ahora nos hallamos en otra fase, la de la gestión de la calidad como una exigencia del ciudadano, una responsabilidad de todos los sectores sociales y un componente más de la globalización de la cultura empresarial de la gestión de las organizaciones.

La Gestión de Calidad en los inicios del siglo XX La Calidad empieza con el control estadístico de los productos.

A principios del siglo XX, F.W. Taylor introduce la idea de aplicar el espíritu y los conocimientos científicos a la gestión de las fábricas y las empresas.

De esta manera surge la idea del control estadístico y de los estudios de cargas de trabajo y de productividad de los recursos técnicos y humanos.

Hacia los años 30, los ingenieros Shewart, Juran y Deming introducen el control estadístico de los errores de los productos, llamándolo "Control de Calidad". La aplicación de la estadística al control de producto y de proceso se revela como un instrumento potente para conocer las causas de los errores y, por lo tanto, para aumentar la calidad de los productos; es decir, ahorrar dinero y vender más productos.

La Gestión de la Calidad de toda la organización. En la segunda etapa (1945-1985) la implicación de las personas es el tema central.

Después de la segunda guerra mundial, en 1950, el principal teórico del Control de Calidad, el ingeniero norteamericano W.E. Deming, es invitado a una serie de conferencias en Japón, y sus ideas son muy bienvenidas. El entusiasmo es tan grande que se crea el premio a la calidad con su nombre "premio Deming" que sigue vigente en la actualidad.

Es en Japón, donde existen unas condiciones óptimas para el crecimiento de la cultura de la calidad, donde se desarrolla el concepto de Control Total de la Calidad, y de ahí nacerá en occidente, el conocido concepto de Gestión de la Calidad Total. Se definirá como ".... un conjunto sistemático de actividades llevadas a cabo por toda la organización para cumplir los objetivos de una manera eficiente, creando servicios y productos con el nivel de calidad que satisface a sus clientes, en el tiempo y precio apropiado"

Esta filosofía significa que la calidad no es tan sólo un compromiso de los expertos o de un departamento, sino de toda la organización y, por tanto, de todas y cada una de las personas. Es así como nacen instrumentos fáciles de entender e instrumentos de gestión que rápidamente se expansionarán a todas las industrias del Japón, como son los Círculos de Calidad, y eslóganes tan conocidos como el de "Cero Defectos".

Paralelamente, y como una estrategia para el desarrollo de los mercados internacionales, se crea en 1947 la ISO (International Standarditzation Organization) que toma el nombre de "ISO" que quiere decir "igualar". Igualar el nivel de seguridad y calidad de los productos para que estos puedan llegar a todos los mercados de una manera segura y satisfactoria. El concepto "estándar" se expande, a la vez que surgen miles de normas de calidad de "producto".

Todo ello ocurre en el mundo industrial que es el motor de la economía. En los servicios no sucede nada parecido, si exceptuamos el potente movimiento de la Calidad Asistencial Hospitalaria. Alrededor de los años 50 se crea la Joint Comisión, una agrupación de hospitales que busca el mejorar la medicina hospitalaria y reducir los errores provocados por ésta y por la organización de los hospitales.

La implicación de la sociedad por la Calidad En una tercera etapa, se intenta que toda la sociedad se comprometa con la calidad (1985-1998).

Tanto en Europa como en EEUU están preocupados por la fuerza que la Gestión de Calidad ha dado a la industria japonesa y a la vez están convencidos de que la Gestión de Calidad es un bien para toda la sociedad.

Así en los EEUU se crea, por ley, en 1987, el premio Malcom Baldridge, en unas condiciones y términos similares al de Deming. Tan solo un año después, en Europa, 14 de las primeras grandes empresas crean la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM). Unos años después la EFQM crea el premio y modelo de todos conocido, que hoy denominamos Modelo para la Excelencia.

Por otra parte, en los años 80, la ISO desarrolla una norma para la gestión de calidad, en un salto cualitativo, que llegará a hacerse famosa en los años 90: la ISO 9000. En el año 2000 esta norma se reforma introduciendo ideas y conceptos en consonancia con la situación actual y en confluencia con el modelo EFQM y las normas ISO para medioambiente, la ISO 14.000. En los EEUU el movimiento sanitario para la calidad, liderado por la Joint Comisión, se extenderá a todo tipo de servicios sanitarios y a otros países. En España se crea en 1983 la Asociación Española de Calidad Asistencial (SECA) y en 1989 se crea en Barcelona la Fundación Avedis Donabedian (FAD), líder en España en formación y acreditación de calidad de centros sanitarios. En todas estas nuevas formulaciones está presente el compromiso de la organización con la sociedad y la participación de las partes interesadas en los controles de calidad.

La evaluación de la Calidad en España España se adapta rápidamente a la situación internacional.

¿Qué ocurre en España durante todo este tiempo?. En el 86 se crea la Asociación Española de Normalización (AENOR) asociada a la ISO para crear normas de productos españoles, normas UNE y para extender en España las normas internacionales (ISO). En el 92 se crea la ENAC, organismo que acredita a las empresas que podrán certificar la calidad de las organizaciones.

En 1998 la Antigua Asociación Española de Control de Calidad cambia su nombre por la actual Asociación Española de la Calidad.

En los servicios públicos la Gestión de Calidad se introduce, de manera tímida pero continuada, de la mano del Ministerio de las Administraciones Públicas. Desde mediados de los años 90, el MAP está desarrollando un Plan de Calidad que introduce en todos los ministerios y que va llegando poco a poco a las Administraciones autonómicas y locales.

La expansión de la gestión de Calidad La calidad se extiende a todos los sectores y se globaliza (1998-2003)

A finales del año 90, la Gestión de calidad empieza a divulgarse y a entrar con fuerza en el sector de los servicios, especialmente en el mundo del turismo. También entra en los servicios de la Administración y por tanto, también en los servicios sociales. De esta manera llega también a las ONG, especialmente con la iniciativa de algunas ONG con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la llamada "ONGconcalidad".

En el mundo de las instituciones globales, como la ONU o la UNESCO, se desarrollan normas de calidad, seguridad, transparencia, ética y de preservación del medio ambiente, como lo demuestran los proyectos denominados "Global Compact", la norma A 1000 y el proyecto Esfera. Estas normas desean prevenir el impacto de los riesgos de la globalización en determinados campos de las empresas multinacionales.

Jaime Garau 

Director de Calidad Intress

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Sistemas de gestión de la calidad en el mundo de los servicios sociales.

Hay diferentes formas o "sistemas" de introducirse en la gestión de calidad. Aquí presentamos los más comunes. El sistema de indicadores es una forma de evaluación externa de la calidad. Las Cartas de Servicios son compromisos públicos de calidad, mientras que el sistema ISO es de aseguramiento de la gestión y el EFQM es un sistema de desarrollo organizacional. Por último, la ONGconcalidad es un nuevo sistema hecho a medida para las ONG de acción social.

Los indicadores de calidad.
Una forma eficaz de evaluar la calidad de los servicios.

El sistema de indicadores es una forma de empezar a introducir la gestión de calidad en los procesos que una organización considera prioritarios y en aquellos aspectos que considera claves.
Todas las partes implicadas, gestores, empleados, clientes y expertos, definen los indicadores apropiados y los niveles que han logrado.
Una vez definidos, "se implantan" es decir, se forma a las personas y se crean los documentos apropiados para que en aquellas áreas seleccionadas se hagan las cosas como han sido planificadas y se consiga el resultado esperado.

Una vez introducidos los indicadores correctamente, se realizan las evaluaciones pertinentes y se toman las medidas correctoras necesarias.
Cuando este sistema se lleva a cabo en un mismo conjunto de entidades, como por ejemplo, residencias de personas mayores, tiene una ventaja añadida y es que los resultados de cada residencia se pueden comparar con la media y saber cual es su nivel de calidad.
La entidad experta en la aplicación de este sistema es la Fundación Avedis Donabedian (FAD).

Las cartas de servicio.
Son compromisos públicos de hacer servicios de calidad para los ciudadanos.

Todos hemos escuchado aquello de "si llegamos cinco minutos tarde le devolvemos el dinero". Es el compromiso de los ferrocarriles AVE con los ciudadanos que lo utilizan.
Las Cartas de Servicio son un sistema que se utiliza frecuentemente en los servicios públicos y entre ellos también en los servicios sociales. Por ejemplo, podemos encontrar cartas de servicios en las residencias de personas mayores de la Comunidad de Madrid.

Las Cartas de Servicios, son compromisos públicos de estándares a los que el servicio cree que está en disposición de llegar siempre que realiza un servicio.

El método se inicia con la creación de un grupo de trabajo que identifica los procesos más importantes del servicio, así como las necesidades detectadas de los ciudadanos respecto al mismo. Una vez identificados, se definen los estándares básicos y se autoevalúa el servicio respecto a los estándares fijados. A partir de un buen funcionamiento, sin errores, se redacta la Carta de Servicios y se hace pública. Se efectúa un seguimiento de los errores para reducirlos y aumentar paulatinamente el compromiso.
Normalmente las Cartas de Servicios las realizan los mismos servicios con ayudas externas de consultores.


El modelo EFQM
Un sistema de calidad muy exigente impulsado por las grandes empresas.

El modelo fue creado por la Fundación Europea de la Gestión de Calidad, patrocinada por las principales empresas de pisos europeos con el apoyo de los respectivos gobiernos.
La idea básica del modelo viene a decir que "..... una organización tiene unos resultados excelentes cuando hay un liderazgo comprometido con la calidad, que tiene un a estrategia clara y que con una buena gestión de los recursos humanos y materiales es capaz de transformar todos estos recursos en procesos eficaces y eficientes, de manera que los clientes, las personas y toda la sociedad se benefician"

El modelo está impulsado en España por el Club de Gestión de la Calidad. Para introducirlo en una organización es preciso formarse y evaluarse, si es posible, con un instrumento informático denominado "Perfil", ya que facilita la tarea.
Una vez realizada la autoevaluación, y vistos los puntos fuertes y débiles de la organización, se realiza un Plan de Mejora. El Plan de Mejoras, que ha de implicar a todos, ha de conducir a un proceso de mejora continua, que habrá de medirse periódicamente. Una vez conseguidos tres años de medidas bien hechas y buenos resultados, la organización puede plantearse el presentarse a los premios regionales, nacionales o europeos que la Fundación despliega en todas partes, normalmente con acuerdos institucionales.

También recientemente, el Club de Gestión de Calidad ofrece una evaluación y una verificación externa del nivel al que se ha llegado, otorgando tres tipos de certificados diferentes según el nivel: más de 200 puntos, nivel Bronce; de 400 a 500 puntos, nivel Plata, y más de 500 puntos, nivel Oro.

El sistema ISO.
Lo que importa es asegurar la gestión de la calidad que se promete.
El sistema de gestión de calidad está fundamentado en un conjunto de requisitos que se formulan en la Norma ISO 9001. Requisitos referentes a la documentación del sistema, a las responsabilidades de la Dirección, a la planificación y diseño de los servicios, a la prestación y a la mediación y mejora continua.

El sistema se implanta a partir de la creación del mapa de procesos y la normalización progresiva de cada proceso, controlando que su calidad obedezca a lo que el cliente espera y cumpla la legalidad vigente.

Una vez la organización ha introducido todos los requisitos de la norma, ha realizado auditorias internas, y la dirección ha revisado todo el sistema, está en condiciones de, si lo desea, auditarse externamente y obtener un certificado. La ISO se aplica en algunos servicios públicos y privados, como por ejemplo en los centros de inserción laboral de disminuidos, en Cataluña.


La ONG con calidad.
Las ONG cuentan con un modelo propio, elaborado por entidades del sector.
Este sistema, que se ha creado recientemente a través de varias entidades, y ha sido subvencionado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, pretende ofrecer a las ONG de acción social un buen sistema de gestión de calidad apropiado a sus características.

Se fundamenta en los valores propios de las ONG que, con un buen liderazgo, han de traducirse en una misión específica que ha de desplegarse a lo largo de todas las actividades de la organización.

Como la ISO, es un sistema de aseguramiento de mínimos de gestión de calidad; se pretende hacer bien hechos 7 grandes procesos que apoyan y despliegan la misión: Detección de las Necesidades de los Clientes, Compromiso de Liderazgo, Planificación, Organización, Acción, Medida y Mejora y Comunicación.

En estos momentos existen varias ONG que están implantando la Norma en más de 15 servicios.



Jaume Garau
Director de Calidad
INTRESS

 

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4.- El sistema de Gestión de la Calidad de las ONG.

El sistema de Gestión de la Calidad de las ONG.

A continuación se presenta el sistema de calidad, fundamentado en la Norma ONGconcalidad, que hemos creado varias organizaciones no lucrativas españolas. Se mencionan los valores en los que se sustenta el sistema y se describen los criterios de los procesos clave de la gestión de calidad.

Un Sistema de Gestión de Calidad fundamentado en valores.

Las ONG basan su práctica en unos valores determinados.

En las ONG, la gestión de calidad no puede fundamentarse únicamente en valores de rentabilidad, eficacia y control de costes, para mencionar tres, típicos de la empresa privada. La GC en las ONG ha de tener en cuenta otros valores.

Valores orientados a las Personas, como los de dignidad humana, defensa de sus derechos, y la solidaridad de la organización con los problemas de los usuarios. Por otra parte, cara a las personas de la propia organización, han de fomentarse los valores de la profesionalidad entendida como la vocación de hacer bien el oficio y la voluntariedad, entendida como la entrega desinteresada del esfuerzo personal para desarrollar la misión de la organización.

Valores centrados en la Organización, como la orientación al cliente, la participación de todos los implicados y la descentralización de la toma de decisiones, con el fin de llegar al máximo al terreno de las necesidades. También los valores de la transparencia, los de eficacia y eficiencia y la mejora continua para hacer un uso responsable de los recursos humanos, económicos y materiales. Por último, el de la gestión global de la misión, un valor fundamental para tener siempre presente la razón de ser de cada ONG.

Valores orientados a la Sociedad, en tercer lugar; hemos de manifestar claramente el compromiso democrático de las ONG y el de su implicación social, sea cual sea su sector de actividades. Para finalizar, las ONG han de tener una clara orientación a la colaboración más que a la competitividad en sus estrategias sociales. 

Un SGC orientado a los clientes.

Todo debe tender a mejorar la vida de nuestros usuarios.

Ello significa que el centro de toda nuestra atención ha de ser satisfacer las necesidades y expectativas de nuestros clientes, especialmente los clientes finales que son quienes justifican la existencia de la organización. Pero también es preciso atender las necesidades de las personas o entidades que financian los servicios y, en general, de todas aquellas personas y comunidades que se benefician de ellos.

Un SGC con un fuerte compromiso del liderazgo. 

Los directivos de las organizaciones han de liderar el proceso.

Ello significa que han de dar la cara cuando sea preciso, que han de tener clara la Misión de la organización y el camino que es preciso seguir para tener éxito. Han de saberlo explicar a sus trabajadores y a los organismos y público en general. Han de saber motivar y buscar recursos para cubrir las necesidades. Han de dar ejemplo de su compromiso con la calidad y delegar una cierta responsabilidad de la calidad en una persona. 

Por otra parte han de posibilitar la participación de todos los empleados y facilitarles su desarrollo profesional. Al menos una vez al año han de revisar en detalle todo el sistema de la gestión de la calidad. 

No aceptará cualquier compromiso contractual con entidades privadas y públicas que no pueda asegurar un buen cumplimiento del compromiso. 

Un SGQ con una buena planificación. 

Hemos de planificar lo que queremos conseguir y conseguir lo que hemos planificado. 

En la planificación hemos de definir los objetivos a lograr, que han de ser claros y mesurables. Por ello es necesario definir todos los procesos importantes y el cómo y quién los controlará adecuadamente. 

Hemos de prever los cambios con antelación y analizar los impactos que supondrán todos los cambios internos que proponemos. 

Hemos de saber identificar los riesgos de nuestras actividades y formar convenientemente a todos, a la vez que tomamos medidas contra contingencias inesperadas.

Un SGC con una buena organización y trabajo sin errores.

Una buena organización es condición sinequanon del éxito.

Lo primero que hay que hacer es definir bien las responsabilidades de cada uno en los diferentes procesos de servicio que realiza la organización. Los procesos de atención a las personas, los procesos de dirección y los de apoyo. Los perfiles de las personas necesarias nos han de servir para organizar la selección, incorporación y formación continua de empleados y voluntarios. 

Es necesario describir la forma en como hacemos el trabajo bien hecho, los estándares de relación con los usuarios y las personas, y los derechos y deberes de todos. También es necesario definir los puntos críticos y establecer controles de calidad.

En otro orden de cosas, hemos de definir y establecer relaciones con entidades y personas que serán nuestras aliadas para realizar un buen servicio. 

La gestión de las compras y los almacenes, se realizará en función de nuestras necesidades, nivel de calidad planificado y recursos económicos disponibles. Hemos de seleccionar los proveedores y hacer controles de calidad de sus productos cada vez que son servidos.

En lo que se refiere a la economía, la organización aplicará el Plan General Contable para entidades sin ánimo de lucro, y realizará auditorias contables, por lo menos, las que le exige la ley.

Un SGQ con mediciones y documentación continuada

Sin datos no podemos organizar la mejora continua.

Han de crearse unos indicadores que nos permitan saber si los objetivos y las metas que nos han propuesto se van logrando. No solo hemos de tener fama de que lo hacemos bien, sino que hemos de poder comprobarlo nosotros y los de fuera. 

Entre los indicadores hay algunos que son los mas importantes: los de la satisfacción de las necesidades de las personas: empleados, voluntarios y sobretodo, los clientes finales.

Además de la satisfacción de las personas hemos de saber si somos eficaces con los recursos que tenemos. Los procesos clave del servicio han de medirse.

Todas las normas de trabajo que vamos creando, las revisiones y los datos de los resultados, los hemos de documentar.

Por último, la organización se someterá periódicamente a auditorias internas y externas de la gestión de la calidad de sus procesos, productos y servicios.

Un sistema con método y actitud de mejora continua.

Sin una obsesión para la mejora no se avanza.

En algún momento cometeremos errores. En algún momento nos equivocaremos de línea de actuación. No pasa nada si sabemos lo que es preciso hacer.

Es preciso construir un sistema de mejora continua. Este sistema constará de acciones para corregir inmediatamente lo que está mal hecho, serán las acciones reparadoras. Otras actuaciones se harán para evitar que los errores se repitan, serán las acciones correctoras. Y, por último, las acciones preventivas, para evitar que los errores aparezcan allí donde se detecta su posibilidad.

Cuando los errores afectan a las personas, hemos de reconocer su derecho a la queja y a la reclamación. Hemos de tener organizado como aceptamos sus quejas y reclamaciones, como las gestionamos de manera que la persona vuelva a confiar en nosotros.

Cuando los problemas sean importantes, sean fruto de varias causas difíciles de detectar y abordar, o afecten a diferentes partes de la organización, se crearán equipos de mejora al objeto de encontrar soluciones al problema planteado.

Un SGC con comunicación permanente.

La comunicación es el combustible de la gestión de calidad.

Habremos de organizar dos tipos de comunicación, la interna y la externa. Las reuniones, los intranets, las revistas, los comunicados, etc... serán los medios para cohesionar, formar, informar, ayudar, etc  a que las personas se sientan bien tratadas e implicadas en la misión.

Por otra parte, hemos de tener un trasvase de información y expresión continuadas de nuestra actividad a los clientes y a todas las partes interesadas. Hemos de mostrar nuestro trabajo con prudencia y transparencia.

Jaume Garau. Director Calidad

INTRESS

   

 

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5.- El proceso de introducción de un sistema de Gestión de Calidad en una ONG

Presentamos una de las maneras posibles de introducir un sistema de gestión de calidad en una ONG. Esta hace referencia a la Norma “ONGconcalidad”, pero el proceso podría ser equivalente a cualquier otro sistema. El proceso pasa por 8 fases: Compromiso, Organización, Formación, Ajustes, Mejoras, Auditorias Internas, Auditorias Externas y Nuevo Ciclo de Mejora.

El compromiso de la Dirección

Sin el compromiso de la dirección no vamos a ninguna parte

Informarse es lo primero que hay que hacer. Todas las personas que tienen una responsabilidad y personas a su cargo, han de conocer de qué trata esto de la GQ.

Una vez nos hemos informado, hemos de saber evaluar los pros y los contras que la introducción de la GQ, en definitiva un cambio organizacional, nos aportará en nuestra situación específica. Si nos hará más fuertes o nos traerá demasiados problemas. Si estamos preparados o no. Si es el momento o no...

Hemos de decidirnos: lo hacemos o no lo hacemos. No vale dejar las cosas medio claras o medio oscuras. Hemos de tomar una decisión y es preciso que todo el mundo lo sepa. Una vez acabada esta fase, hemos de valorarla y extraer de ella aprendizajes.

La organización del cambio.

Hemos de planificar los cambios y sobretodo los de este tipo.

Lo primero que hay que hacer para organizarnos es definir las personas y los responsables de sacar el proyecto adelante. Una vez estas personas estén “tirando del carro” todo el mundo ha de conocerlas y saber cual es su responsabilidad.

El siguiente paso es realizar la autoevaluación. La autoevaluación es un sistema que puede ser muy sencillo o muy complejo, según el alcance del análisis y las áreas y personas que intervendrán en ella. En principio es preciso elaborar un cuestionario y definir un sistema de identificación de  las áreas de mejora.

Una vez realizada la autoevaluación y comunicada a todos, habremos de llevar a cabo el Plan de Implantación de la Norma  (PIN) o del sistema que se desee implantar. Este plan será un calendario de actuaciones, lo más detallado posible pero sin cerrarse, que conocerán todos.

Es preciso llevar a cabo una evaluación de como ha funcionado esta fase, si han habido errores, y como podrán corregirse en el futuro.

La Formación de todos.

Sin saber como se hacen las cosas bien hechas no se pueden hacer bien

Todas las personas no son iguales y tienen una carrera profesional distinta. Por lo tanto, es primordial detectar las necesidades formativas de las personas de la organización y elaborar un plan formativo.

Este plan formativo incluirá conceptos clave de la gestión de la calidad y habilidades para poderlos llevar a cabo en la tarea de cada uno.

El plan formativo se desarrollará a lo largo del proceso de implantación del SGQ. Cada vez que se realice una acción formativa se evaluará y analizará el impacto que está teniendo la formación en la organización.

Adaptarse a la Norma.

Hemos de aproximar nuestras acciones a como nos gustaría hacerlas siempre.

Hemos de revisar si todas las necesidades de los diferentes clientes que tenemos están bien detectadas, si las hemos entendido bien

Ello nos ha de llevar a revisar nuestra misión y visión de la organización para los próximos años y, si es preciso, revisar también nuestra política y estrategia, lo que nos llevará a revisar nuestros objetivos y nuestras metas. Esta revisión ha de llevarse a cabo con la máxima participación y comunicación con todos los miembros de la organización.

La próxima serie de adaptaciones a la Norma (o a cualquier otro criterio normativo de referencia) nos llevará a la revisión de nuestra planificación de los servicios y actividades cotidianas: que procesos realizamos, como los hacemos y si tenemos en cuenta la perspectiva de los usuarios, nuestra misión y los objetivos generales que nos hemos propuesto.

Tendremos especialmente en cuenta la revisión y documentación correcta de los procesos de atención al cliente y a las personas, los de administración y económicos, así como los de comunicación.

Esta es la fase más larga y que requiere más disciplina y constancia.

 

Aprender a mejorar

Lo que realmente es preciso para sobrevivir es aprender a mejorar.

Para aprender a mejorar es preciso saber como organizar un equipo de mejora que aborde un problema importante y le encuentre una solución de mejora. Este equipo ha de trabajar con técnicas de gestión de calidad y ha de ser un ejemplo para todos. Después, poco a poco, muchas personas de la organización pasarán a participar en equipos de mejora.

Posteriormente también es preciso aprender a mejorar sobre el terreno, aplicando pequeñas mejoras con acciones reparadoras y correctoras. O bien también solucionando quejas, reclamaciones y aceptando sugerencias de los clientes y las personas.

Las auditorias internas.

Comprobar que lo que habíamos planificado se ha hecho correctamente.

Cuando hayamos introducido el sistema de mejora continua, podremos poner en marcha la práctica de las auditorias internas. Para ello será preciso formar a las personas adecuadas y cualificarlas de manera conveniente

Estas personas podrán realizar tres tipos de auditorias distintas: las de producto (por ej: la comida de una residencia); las de proceso (por ej: el proceso de acogida) y las de sistema, cuando se revisa el conjunto del sistema de calidad.

Al objeto de realizar estas auditorias será preciso establecer un Plan de Auditorias y ejecutarlo. Una vez se hayan corregido todas las anomalías encontradas se podrá pasar a la fase de las auditorias externas.

 

Las auditorias externas.

Los que vienen de fuera nos ven con otros ojos.

Las auditorias externas son como las internas pero realizadas por personas ajenas a nuestra organización y con más conocimientos y experiencia en gestión de calidad.

Las auditorias externas pueden ser de Certificación o de Seguimiento. Las de Certificación son aquellas que realizan empresas acreditadas por ENAC y llevan a la expedición de un certificado oficial. Las de Seguimiento son simplemente para ver si el sistema implantado cumple la Norma de referencia. Estas no tienen un compromiso de certificación o de suspender una organización que ya tiene un certificado de calidad.

 

Iniciar un nuevo ciclo de mejora.

Iniciar otra vuelta a la rueda de un proyecto que no tiene fin.

Una vez se han corregido las desviaciones que los auditores externos nos han encontrado –seguro que siempre encuentran-  habremos de iniciar un nuevo ciclo de mejora.

Es evidente que ahora sabemos más, sabemos como afinar nuestros  objetivos, la gente tiene un mismo lenguaje y estamos contentos de hasta donde hemos llegado.

Así pues, es preciso comenzar una nueva historia de nuestra organización.

Jaume Garau. Director de Calidad. INTRESS

 

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6. La satisfacción de los clientes

Calidad es hacer las cosas bien. Pero ello no es suficiente. Es preciso que las cosas que hagamos también satisfagan las necesidades y expectativas de los usuarios y clientes.

Nuestros clientes principales son nuestros usuarios. Pero no son los únicos. Tenemos las personas de nuestra organización; la Administración que nos subvenciona actividades, personas que hacen donaciones, etc. Todo un conjunto de personas y entidades que tienen una perspectiva y unos intereses distintos en relación a nuestro trabajo. Unas necesidades y expectativas que hemos de satisfacer.

 

Identificar las necesidades y expectativas de los clientes

Hemos de conocer al detalle lo que quieren nuestros usuarios.

Existen muchas maneras de definir las necesidades y expectativas de las partes interesadas y, sobretodo, de nuestros usuarios.

Como sabemos, lo primero que es preciso hacer es tener siempre unos canales de comunicación abiertos: teléfono, entrevistas, reuniones, gestión de quejas, etc., la cosas que normalmente hacemos. Pero ello no es suficiente, dado que muchas veces las expectativas no están claras y las necesidades tampoco. Por lo tanto, es preciso realizar de vez en cuando una trabajo más profundo y utilizar técnicas adecuadas a la tarea que hemos de realizar.

Mediante técnicas de investigación social, como son los cuestionarios, las entrevistas en profundidad y los grupos enfocados, por mencionar tres de ellos asequibles, hemos de comprender los detalles de cómo desean las personas ser atendidas y que esperan que hagamos por ellas.

El grupo enfocado como técnica para conocer las necesidades y expectativas de nuestros clientes

La entrevista grupal es una técnica muy efectiva.

Un grupo enfocado es una entrevista grupal con 6-8 personas representativas de una topología de usuarios. El grupo ha de ser homogéneo 

Una vez seleccionadas las personas, y en cuanto se ha elegido la temática que es preciso debatir, se cita a las personas y se les explica lo que es preciso hacer y los motivos 

El monitor del grupo enfocado ha de establecer una dinámica parecida a una “tertulia debate” no a una entrevista, en donde el pregunte y los otros respondan. La tertulia ha de centrarse sobre tres o cuatro temas que previamente habrá seleccionado. No se ha pretender hablar de todo, sino que es preciso focalizar la atención sobre lo que más preocupa. 

El objetivo de la dinámica es reproducir lo que podría ser una charla informal de calle, al objeto de que, la libertad del grupo para manifestar lo que realmente piensa,  sea evidente. Que puedan manifestar de la manera más natural posible sus expectativas positivas y negativas sobre el servicio que se les da.

Es importante que las personas que actúen como dinamizadoras no sean personal de servicio ni personas relevantes de la organización, ya que ello podría impedir la plena comunicación de los participantes. También es bueno que haya alguien que tome notas, si no se desea utilizar la grabadora.

Se realiza un análisis de todo lo que se recoge, reuniendo aquellas ideas y expresiones que son muy sentidas por el colectivo. Se dejan de lado lo que son expresiones individuales.

El mapa de las necesidades y expectativas

Clasificamos y ordenamos todas las expectivas.

Con toda la información que hemos recogido, se tratará de hacer una ordenación resumida de nuestros grupos de clientes y sus expectativas para cada uno de los aspectos más relevantes que les preocupan. En el siguiente cuadro tenemos un ejemplo.

 

CLIENTES

Expectativas generales

Seguridad

Protección del medio ambiente

Usuarios finales

Calidad de trato y profesionalidad

Atención segura y fiable

Sensibilidad medioambiental

 

Administración

 

Gestión transparente y eficaz de los recursos.

 

Competencia profesional y seguridad en los equipamientos

 

Ahorro de recursos.

 

Trabajadores y voluntarios

 

Compromiso y desarrollo profesional y humano

 

Seguridad laboral

 

Fuerte compromiso con la protección del medio ambiente

 

Sociedad

 

Compromiso con los más débiles

 

Seguridad para los vecinos, usuarios y trabajadores  

 

Control de ries